lunes, 12 de noviembre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
Fuerte como la roca y tierno como la flor
Gracias a Don Freddy Miranda por compartir tan entrañables historias sobre este gran hombre que ahora compartimos con todos los que, en uno u otro momento conocimos y admiramos a Don José Merino.
Fuerte como la roca y tierno como la flor
Conocí a José Merino, en 1976, cuando yo militaba en la Juventud Vanguardista Costarricense (JVC). Él ya era un dirigente del Partido Vanguardia Popular (PVP) y formaba parte de sus cuadros profesionales. Estaba casado entonces, con Nieves Martínez, una española muy agradable, inteligente y guapa, que tuvo un programa en la televisión nacional dirigido a los niños, y con la que procreó su primer hijo.
En 1976, la Universidad de Costa Rica tenía un centro de estudios en Puntarenas, que era parte de la Sede de Occidente que funcionaba en San Ramón de Alajuela. Dicho sea de paso, ese centro se financió gracias a la Ley Ferreto o ley del atún. En aquella época era un centro muy pequeño. Para entonces, en estudios generales, estudiaban el fenómeno de los monopolios.
A los miembros de la JVC de esa época se nos ocurrió organizar una conferencia sobre ese tema pero desde la óptica marxista leninista. Solicitamos al PVP que nos enviase un conferencista, y nos enviaron a Merino; quien dio una charla magistral que dejó deslumbrados a todos los estudiantes del Centro; explicando, si mal no recuerdo, que los monopolios eran una realidad irremediable de la economía capitalista, y un fenómeno ineludible de su fase imperialista.
Pero lo que los encantó más, no fue el mensaje, sobre todo fue, el mensajero. Merino irradiaba una energía muy especial como de alguien muy sabio, muy ilustrado, a pesar de que entonces andaría por los 28 años de su vida. Con sus tupidas cejas, el pelo lacio semidesordenado cayéndole a los lados y ese acento peninsular europeo, con su tono de bajo profundo, lograba capturar a la audiencia, con un aire de académico, de alguien muy erudito.
Entiendo que siempre gustó de leer mucho, de estudiar a profundidad lo que caía en su campo de interés. Para mí, siempre fue más un hombre de pensamiento; al que la vida lo empujó a entrar en acción, para defender sus ideas, lo que el razonamiento y el estudio de las cosas le indicaban que era lo correcto. Y vivió como pensó, comprometido con sus ideales hasta el tuétano. Hizo de la militancia partidaria, allí por donde pasó, un apostolado, porque era parte de su compromiso mayor, su compromiso con la humanidad.
Merino era sobre todo un ciudadano del mundo que por los avatares de la vida, arribo a las costas de nuestra patria. Como el poeta, de él podríamos decir: “Con hogar o vagabundo, mi patria no tiene nombre: Soy ciudadano del mundo y compatriota del hombre”.
Ese compromiso suyo con las buenas cosas de la vida, lo hizo enamorarse para siempre de la patria pequeña que es Costa Rica, como un capítulo menor, de ese libro mayor que es la humanidad. Y la amó de la mejor manera que se puede amar a la patria, defendiéndola de quienes en su consideración, querían abusar de ella, esquilmándola y entregándola impúdicamente a la voracidad de quienes hacen de la codicia y la obnubilación por el dinero, el leitmotiv de su existencia.
En sus luchas y en particular en sus labores de parlamentario, se ganó el respeto de quienes compartían sus ideas, pero sobre todo de quienes las adversaban. Porque en su vida no hubo simulaciones, dobles contabilidades o algo parecido. Fue un ser humano cabal, de principios, de esos a quienes se les respeta por si mismos, por la forma en que viven su vida, si recovecos escondidos. Se puede no estar de acuerdo con ellos, pero se les respeta por la honradez de su pensamiento y un comportamiento sin oportunismos personales, siempre guiados por un ideal superior. Merino era un hombre diáfano, claro y transparente, de verbo encendido y profundidad de pensamiento, que en los momentos de amistad y conversación relajada tenía una hermosa y cálida sonrisa.
Ahora solo queda que esta patria a la que él amó y por la que luchó con denuedo, con tal de engrandecerla, lo reciba amorosamente en su seno, como a uno de sus mejores hijos. Que la memoria de su fructífera vida, ayuden a su esposa Patricia y a sus hijos a mitigar el dolor de su temprana partida.
Freddy Miranda militante del Frente Amplio
viernes, 7 de septiembre de 2012
canas proféticas
Dicen que las canas son de las cosas que más afectan al ego del político neoliberal Otto Guevara . Pues imagínense lo que éstas puedan profetizar a corto plazo en lo que está enfrentando este testigo sospechoso...
Hay que ver como trabaja la mafia política que no le tiembla la mano para joder incluso a uno de los de su misma especie... ¡Por eso son Mafias!
jueves, 16 de agosto de 2012
Odio a los indiferentes
Creo que vivir quiere decir tomar partido.
Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes. La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar.
Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes. La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar.
Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia.
Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes, que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres, que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar.
La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean piadosamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado?
Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas.
Soy partidista, estoy vivo, siento ya en la consciencia de los de mi parte el pulso de la actividad de la ciudad futura que los de mi parte están construyendo. Y en ella, la cadena social no gravita sobre unos pocos; nada de cuanto en ella sucede es por acaso, ni producto de la fatalidad, sino obra inteligente de los ciudadanos. Nadie en ella está mirando desde la ventana el sacrificio y la sangría de los pocos.
Vivo, soy partidista. Por eso odio a quien no toma partido, odio a los indiferentes.
lunes, 6 de agosto de 2012
Adiós Chamana!
"Adiós Volcán" por Pedro Almodóvar
06/08/2012
Durante veinte años la busqué en sus escenarios habituales y desde que la encontré en el diminuto backstage de la madrileña Sala Caracol llevo otros veinte años despidiéndome de ella, hasta esta larguísima despedida, bajo el sol abrasivo del agosto madrileño.
Chavela Vargas hizo del abandono y la desolación una catedral en la que cabíamos todos y de la que se salía reconciliado con los propios errores, y dispuesto a seguir cometiéndolos, a intentarlo de nuevo.
El gran escritor Carlos Monsiváis dijo "Chavela Vargas ha sabido expresar la desolación de las rancheras con la radical desnudez del blues". Según el mismo escritor, al prescindir del mariachi Chavela eliminó el carácter festivo de las rancheras, mostrando en toda su desnudez el dolor y la derrota de sus letras. En el caso de 'Piensa en mí', (eso lo digo yo) una especie de danzón de Agustín Lara, Chavela cambió hasta tal punto el compás original que de una canción pizpireta y bailable se convirtió en un fado o una nana dolorida.
Ningún ser vivo cantó con el debido desgarro al genial José Alfredo Jiménez como lo hizo Chavela. "Y si quieren saber de mi pasado, es preciso decir otra mentira. Les diré que llegué de un mundo raro, que no sé del dolor, que triunfé en el amor y que nunca (YO NUNCA, cantaba ella) he llorado". Chavela creó con el énfasis de los finales de sus canciones un nuevo género que debería llevar su nombre.
Las canciones de José Alfredo nacen en los márgenes de la sociedad y hablan de derrotas y abandonos, Chavela añadía una amargura irónica que se sobreponía a la hipocresía del mundo que le había tocado vivir y al que le cantó siempre desafiante. Se regodeaba en los finales, convertía el lamento en himno, te escupía el final a la cara.
Como espectador era una experiencia que me desbordaba, uno no está acostrumbrado a que te pongan un espejo tan cerca de los ojos, el desgarro con tirón final, literalmente me desgarraba. No exagero. Supongo que habrá alguien por ahí que le pasara lo mismo que a mí. En su segunda vida, cuando ya tenía más de setenta años, el tiempo y Chavela caminaron de la mano, en España encontró una complicidad que Méjico le negó. Y en el seno de esta complicidad Chavela alcanzó una plenitud serena, sus canciones ganaron en dulzura, y desarrolló todo el amor que también anidaba en su repertorio. "Oye, quiero la estrella de eterno fulgor, quiero la copa más fina de cristal para brindar la noche de mi amor. Quiero la alegría de un barco volviendo, y mil campanas de gloria tañendo para brindar la noche de mi amor." A lo largo de los años noventa y parte de este siglo, Chavela vivió esta noche de amor, eterna y feliz con nuestro país, y como cada espectador, siento que esa noche de amor la vivió exclusivamente conmigo.
Chavela te cantaba solo a tí, al oído, y cuando el torrente de su voz fue menos potente, (no hablo de declive, ella no lo conoció, hizo y cantó lo que quiso y como quiso) Chavela se volvió más íntima. Las mejores versiones de 'La llorona' las interpretó en sus últimos conciertos. Abordaba la canción con un murmullo, y en ese tono continuaba, recitando palabra por palabra, hasta llegar al épico final. Cantar lo que se dice cantar solo cantaba la última estrofa, de un modo ascendente hasta gritar su última y breve palabra. "Si como te quiero quieres llorona, quieres que te quiera más. Si ya te he dado la vida, llorona, qué más quieres. ¡Quieres MÁS!" Estremecía escuchar la palabra "más" gritada por Chavela.
La presenté en decenas de ciudades, recuerdo cada una de ellas, los minutos previos al concierto en los camerinos, ella había dejado el alcohol y yo el tabaco y en esos instantes éramos como dos síndromes de abstinencia juntos, ella me comentaba lo bien que le vendría una copita de tequila, para calentar la voz, y yo le decía que me comería un paquete de cigarrillos para combatir la ansiedad, y acabábamos riéndonos, cogidos de la mano, besándonos. Nos hemos besado mucho, conozco muy bien su piel. Los años de apoteosis española hicieron posible que Chavela debutara en el Olympia de París, una gesta que solo había conseguido la gran Lola Beltrán antes que ella. En el patio de butacas tenía a mi lado a Jeanne Moreau, a veces le traducía alguna estrofa de la canción hasta que Moreau me murmuró "no hace falta, Pedro, la entiendo perfectamente" y no porque supiera español.
Y con su deslumbrante actuación en el Olympia parisino consiguió, por fin, abrir las puertas que más férreamente se le habían cerrado, las del Teatro Bellas Artes de Méjico DF, otro de sus sueños. Antes de la presentación en París un periodista mejicano me agradeció mi generosidad con Chavela. Yo le respondí que lo mío no era generosidad, sino egoísmo, recibía mucho más que daba. También le dije que aunque no creía en la generosidad sí creía en la mezquindad, y me refería justamente al país de cuya cultura Chavela era la embajadora más ardiente. Es cierto que desde que empezara a cantar en los años cincuenta en pequeños antros (¡lo que hubiera dado por conocer El Alacrán, donde debutó con la bailarina exótica Tongolele!)
Chavela Vargas fue una diosa, pero una diosa marginal. Me contó que nunca se le permitió cantar en televisión o en un teatro. Después del Olympia su situación cambió radicalmente. Aquella noche, la del Bellas Artes del D.F., también tuve el privilegio de presentarla, Chavela había alcanzado otro de sus sueños y fuimos a celebrarlo y a compartirlo con la persona que más lo merecía, José Alfredo Jiménez, en el bar Tenampa de la Plaza de Garibaldi. Sentados debajo de uno de los murales dedicados al inconmensurable José Alfredo bebimos y cantamos hasta el amanecer (ella no, solo bebió agua aunque al día siguiente los diarios locales titulaban en su portada 'Chavela vuelve al trago').
Cantamos hasta el delirio todos los que tuvimos la suerte de acompañarla esa noche, pero sobre todo cantó Chavela, con uno de los mariachis que alquilamos para la ocasión. Era la primera vez que la escuchábamos acompañada por la formación original y típica de las rancheras. Y fue un milagro, de los tantos que he vivido a su lado. En su última visita a Madrid, en una comida íntima con Elena Benarroch, Mariana Gyalui y Fernando Iglesias, tres días antes de su presentación en la Residencia de Estudiantes, Elena le preguntó si nunca olvidaba las letras de sus canciones. Chavela le respondió: "a veces, pero siempre acabo donde debo". Me tatuaría esa frase en su honor. ¡Cuántas veces la he visto terminar donde debe! Aquella noche en el indescriptible bar Tenampa, Chavela terminó la noche donde debía, bajo la efigie de su querido compañero de farras José Alfredo, y acompañada de un mariachi.
Las canciones que ella desagarró en el pasado, acompañada por dos guitarras, volvieron a sonar lúdicas y festivas, donde y como debía ser. 'El último trago' fue aquella noche un delicioso himno a la alegría de haberse bebido todo, de haber amado sin freno y de seguir viva para cantarlo. El abandono se convertía en fiesta. Hace cuatro años fui a conocer el lugar de Tepoztlán donde vivía, frente a un cerro de nombre impronunciable, el cerro de Chalchitépetl. En esos valles y cerros se rodó 'Los siete magníficos', que a su vez era la versión americana de 'Los siete samuráis' de Kurosawa.
Chavela me cuenta que la leyenda dice que el cerro abrirá sus puertas cuando llegue el próximo Apocalipsis y solo se salvarán los que acierten a entrar en su seno. Me señaló el lugar concreto de la ladera del cerro donde parecían estar dibujadas dichas puertas. Circulan muchas leyendas, orgánicas, espirituales, vegetales, siderales, en esta zona de Morelos. Además de los cerros, con más roca que tierra, Chavela también convive con un volcán de nombre rotundo, Popocatépetl. Un volcán vivo, con un pasado de amante humano, rendido ante el cuerpo sin vida de su amada. Tomo nota de los nombres en el mismo momento en que salen de los labios de Chavela y le confieso mis dificultades para la pronunciación de las "ptl" finales.
Me comenta que durante una época las mujeres tenían prohibido pronunciar estas letras. ¿Por qué? Por el mero hecho de ser mujeres, me responde. Una de las formas más irracionales (todas lo son) de machismo, en un país que no se avergüenza de ello. En aquella visita también me dijo "estoy tranquila", y me lo volvió a repetir en Madrid, en sus labios la palabra tranquila cobra todo su significado, está serena, sin miedo, sin angustias, sin expectativas (o con todas, pero eso no se puede explicar), tranquila. También me dijo "una noche me detendré", y la palabra "detendré" cayó con peso y a la vez ligera, definitiva y a la vez casual. "Poco a poco", continuó, "sola, y lo disfrutaré".
Eso dijo. Adiós Chavela, adiós volcán. Tu esposo, en este mundo, como te gustaba llamarme, Pedro Almodóvar * Texto facilitado por 'El Deseo'
El gran escritor Carlos Monsiváis dijo "Chavela Vargas ha sabido expresar la desolación de las rancheras con la radical desnudez del blues". Según el mismo escritor, al prescindir del mariachi Chavela eliminó el carácter festivo de las rancheras, mostrando en toda su desnudez el dolor y la derrota de sus letras. En el caso de 'Piensa en mí', (eso lo digo yo) una especie de danzón de Agustín Lara, Chavela cambió hasta tal punto el compás original que de una canción pizpireta y bailable se convirtió en un fado o una nana dolorida.
Ningún ser vivo cantó con el debido desgarro al genial José Alfredo Jiménez como lo hizo Chavela. "Y si quieren saber de mi pasado, es preciso decir otra mentira. Les diré que llegué de un mundo raro, que no sé del dolor, que triunfé en el amor y que nunca (YO NUNCA, cantaba ella) he llorado". Chavela creó con el énfasis de los finales de sus canciones un nuevo género que debería llevar su nombre.
Las canciones de José Alfredo nacen en los márgenes de la sociedad y hablan de derrotas y abandonos, Chavela añadía una amargura irónica que se sobreponía a la hipocresía del mundo que le había tocado vivir y al que le cantó siempre desafiante. Se regodeaba en los finales, convertía el lamento en himno, te escupía el final a la cara.
Como espectador era una experiencia que me desbordaba, uno no está acostrumbrado a que te pongan un espejo tan cerca de los ojos, el desgarro con tirón final, literalmente me desgarraba. No exagero. Supongo que habrá alguien por ahí que le pasara lo mismo que a mí. En su segunda vida, cuando ya tenía más de setenta años, el tiempo y Chavela caminaron de la mano, en España encontró una complicidad que Méjico le negó. Y en el seno de esta complicidad Chavela alcanzó una plenitud serena, sus canciones ganaron en dulzura, y desarrolló todo el amor que también anidaba en su repertorio. "Oye, quiero la estrella de eterno fulgor, quiero la copa más fina de cristal para brindar la noche de mi amor. Quiero la alegría de un barco volviendo, y mil campanas de gloria tañendo para brindar la noche de mi amor." A lo largo de los años noventa y parte de este siglo, Chavela vivió esta noche de amor, eterna y feliz con nuestro país, y como cada espectador, siento que esa noche de amor la vivió exclusivamente conmigo.
Chavela te cantaba solo a tí, al oído, y cuando el torrente de su voz fue menos potente, (no hablo de declive, ella no lo conoció, hizo y cantó lo que quiso y como quiso) Chavela se volvió más íntima. Las mejores versiones de 'La llorona' las interpretó en sus últimos conciertos. Abordaba la canción con un murmullo, y en ese tono continuaba, recitando palabra por palabra, hasta llegar al épico final. Cantar lo que se dice cantar solo cantaba la última estrofa, de un modo ascendente hasta gritar su última y breve palabra. "Si como te quiero quieres llorona, quieres que te quiera más. Si ya te he dado la vida, llorona, qué más quieres. ¡Quieres MÁS!" Estremecía escuchar la palabra "más" gritada por Chavela.
La presenté en decenas de ciudades, recuerdo cada una de ellas, los minutos previos al concierto en los camerinos, ella había dejado el alcohol y yo el tabaco y en esos instantes éramos como dos síndromes de abstinencia juntos, ella me comentaba lo bien que le vendría una copita de tequila, para calentar la voz, y yo le decía que me comería un paquete de cigarrillos para combatir la ansiedad, y acabábamos riéndonos, cogidos de la mano, besándonos. Nos hemos besado mucho, conozco muy bien su piel. Los años de apoteosis española hicieron posible que Chavela debutara en el Olympia de París, una gesta que solo había conseguido la gran Lola Beltrán antes que ella. En el patio de butacas tenía a mi lado a Jeanne Moreau, a veces le traducía alguna estrofa de la canción hasta que Moreau me murmuró "no hace falta, Pedro, la entiendo perfectamente" y no porque supiera español.
Y con su deslumbrante actuación en el Olympia parisino consiguió, por fin, abrir las puertas que más férreamente se le habían cerrado, las del Teatro Bellas Artes de Méjico DF, otro de sus sueños. Antes de la presentación en París un periodista mejicano me agradeció mi generosidad con Chavela. Yo le respondí que lo mío no era generosidad, sino egoísmo, recibía mucho más que daba. También le dije que aunque no creía en la generosidad sí creía en la mezquindad, y me refería justamente al país de cuya cultura Chavela era la embajadora más ardiente. Es cierto que desde que empezara a cantar en los años cincuenta en pequeños antros (¡lo que hubiera dado por conocer El Alacrán, donde debutó con la bailarina exótica Tongolele!)
Chavela Vargas fue una diosa, pero una diosa marginal. Me contó que nunca se le permitió cantar en televisión o en un teatro. Después del Olympia su situación cambió radicalmente. Aquella noche, la del Bellas Artes del D.F., también tuve el privilegio de presentarla, Chavela había alcanzado otro de sus sueños y fuimos a celebrarlo y a compartirlo con la persona que más lo merecía, José Alfredo Jiménez, en el bar Tenampa de la Plaza de Garibaldi. Sentados debajo de uno de los murales dedicados al inconmensurable José Alfredo bebimos y cantamos hasta el amanecer (ella no, solo bebió agua aunque al día siguiente los diarios locales titulaban en su portada 'Chavela vuelve al trago').
Cantamos hasta el delirio todos los que tuvimos la suerte de acompañarla esa noche, pero sobre todo cantó Chavela, con uno de los mariachis que alquilamos para la ocasión. Era la primera vez que la escuchábamos acompañada por la formación original y típica de las rancheras. Y fue un milagro, de los tantos que he vivido a su lado. En su última visita a Madrid, en una comida íntima con Elena Benarroch, Mariana Gyalui y Fernando Iglesias, tres días antes de su presentación en la Residencia de Estudiantes, Elena le preguntó si nunca olvidaba las letras de sus canciones. Chavela le respondió: "a veces, pero siempre acabo donde debo". Me tatuaría esa frase en su honor. ¡Cuántas veces la he visto terminar donde debe! Aquella noche en el indescriptible bar Tenampa, Chavela terminó la noche donde debía, bajo la efigie de su querido compañero de farras José Alfredo, y acompañada de un mariachi.
Las canciones que ella desagarró en el pasado, acompañada por dos guitarras, volvieron a sonar lúdicas y festivas, donde y como debía ser. 'El último trago' fue aquella noche un delicioso himno a la alegría de haberse bebido todo, de haber amado sin freno y de seguir viva para cantarlo. El abandono se convertía en fiesta. Hace cuatro años fui a conocer el lugar de Tepoztlán donde vivía, frente a un cerro de nombre impronunciable, el cerro de Chalchitépetl. En esos valles y cerros se rodó 'Los siete magníficos', que a su vez era la versión americana de 'Los siete samuráis' de Kurosawa.
Chavela me cuenta que la leyenda dice que el cerro abrirá sus puertas cuando llegue el próximo Apocalipsis y solo se salvarán los que acierten a entrar en su seno. Me señaló el lugar concreto de la ladera del cerro donde parecían estar dibujadas dichas puertas. Circulan muchas leyendas, orgánicas, espirituales, vegetales, siderales, en esta zona de Morelos. Además de los cerros, con más roca que tierra, Chavela también convive con un volcán de nombre rotundo, Popocatépetl. Un volcán vivo, con un pasado de amante humano, rendido ante el cuerpo sin vida de su amada. Tomo nota de los nombres en el mismo momento en que salen de los labios de Chavela y le confieso mis dificultades para la pronunciación de las "ptl" finales.
Me comenta que durante una época las mujeres tenían prohibido pronunciar estas letras. ¿Por qué? Por el mero hecho de ser mujeres, me responde. Una de las formas más irracionales (todas lo son) de machismo, en un país que no se avergüenza de ello. En aquella visita también me dijo "estoy tranquila", y me lo volvió a repetir en Madrid, en sus labios la palabra tranquila cobra todo su significado, está serena, sin miedo, sin angustias, sin expectativas (o con todas, pero eso no se puede explicar), tranquila. También me dijo "una noche me detendré", y la palabra "detendré" cayó con peso y a la vez ligera, definitiva y a la vez casual. "Poco a poco", continuó, "sola, y lo disfrutaré".
Eso dijo. Adiós Chavela, adiós volcán. Tu esposo, en este mundo, como te gustaba llamarme, Pedro Almodóvar * Texto facilitado por 'El Deseo'
lunes, 14 de mayo de 2012
indignados cara e pingas
León Triba
¿QUIÉNES SON?
Son los chorvis, el lumpen “los cara de picha”.
Los que ningunean su propio sexo en la metáfora del desperdicio.
Los que huelen a zorra en sus devaneos, los que pueblan de ruidos la rutinan en el ejercicio de su estupidez y en el impulso imaginario de un equilibrio de clases sostenido en la moral de las patinetas.
¿QUIÉNES SON?
Vasijas de plástico fragmentadas, sonajeros cósmicos borrachos de silencio, que se sientan en el estuario de la risa, son los diferentes, son “los cara de picha”.
Cada quien es su gurú, su guía en la espiritualidad de sus ritmos.
El volador mastica sus chicles saturados de barbitúricos y psicotrópicos, ofrecen el yagé y el peyote a la madrugada.
Un arpón de delirios abre la herida en los promontorios cerveceros y las rayas cruzan las paredes nasales dibujando sus cebras de amor, gravitan en el insomnio del borde humedecido de “caciques y cigarros”.
Un enclave de improperios tapiza la barra, la esquina, el parque, el corazón mismo, el mostrador es un muelle de alientos trasnochados y un horno en donde se cuecen los abrazos hermanados.
¿QUIÉNES SON?
Son “los cara de picha”, los valeverguistas, aquellos en los que la luz rediviva la ironía del orden,los anarcos de la duda y los metódicos de la espera.
Son los indignados, los calumniados, los cabreados, los que de pronto se ganan la calle reclamando el ejercicio de su propia democracia, son los amigos leales, inclaudicables, los imprescindibles, que en su tótem de placer germinan las virtudes solidarias.
¿QUIÉNES SON?
Son “los cara de picha”, los incomprendidos, mis amigos, los que tatúan con su semen la órbita de los cometas, son ellos y ellas, porque las caras de picha no distinguen el género.
Son todos ellos, esos largos caminantes que forman y tejen la red del asombro en las noches de lluvia, mientras los demás dormimos.
martes, 28 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
jueves, 19 de mayo de 2011
El infierno de Dante según Boticelli

Sandro Botticelli (1445-1510) , ¿sabría este pintor italiano del perìodo del Renacimiento italiano lo que era la minería a cielo abierto cuando pensó en esta imagen para interpretar la Divina comedia?...
Tal vez si, tal vez no, la cuestión es que indudablemente el hallazgo y contextualización de la imagen es evocativa por sì misma.
Desde una perspectiva posmoderna somos capaces de llevar el sentido de todo ese juego semántico desde lo sublime hasta lo prosaico, pero además ese sentido del eterno retorno a una cosmogonía telúrica es casualmente relacionado al resultado de la estratificación humana literal y directa sobre el paraíso prometido, y sobre todo , no presume en el fondo una moral religiosa adoctrinante, pero sí una doctrina económica de los apóstoles del apocalipsis planetario que nos define en su evangelio lo que es infernal y/o glorioso haciendo una relación proporcional entre los apegos los desapegos materiales y el lugar que se ocupa en la escala dantesca del periplo de la civilización humana , por eso hoy en día la cuestión pasa por ser mas bien es un efecto directo en nuestro sentido común y por las consecuencias directas en nuestra sobrevivencia.
Hoy en día las terrazas hacia el infierno se esculpen en el alma humana en forma de paradigma universal de la globalización, el viaje al infierno ya no es una prueba para el espíritu por sí sola, cavamos tan profundo en todoas direcciones que le perdimos el miedo a los demonios que habitaban las entrañas de la tierra, y le perdimos el respeto a nuertros límites, sabiendo que todos vamos hacia el encuentro contradictorio de la condición humana con nuestro propio destino y por el viaje del poeta que llevamos por dentro hacia el escape al único lugar que en que puede ser apto en cuerpo y alma.
martes, 10 de mayo de 2011
La última era glaciar
El cambio de estación se lleva a cabo y los líquenes de la ciudad reverdecen, las alcantarillas dejan mostrar algunos secretos arqueológicos mientras los empleados municipales se cuidan de la concentración de gases, al otro lado de la acera las colegialas se cambian de las chancletas al zapato cerrado, al blue jean, a la mirada circunspecta y al cambio de actitud propio que transmite la emocionalidad del clima mientras en cada inundación de los barrios bajos se percibe como por instinto primitivo la posibilidad del fin.
Todo eso es una imagen bizarra que es mas simpática si la veo como propia del cambio y la vuelta absurda de los ciclos que nos recuerdan por medio de las noticias que los índices de la calentura del Dengue han venido bajando este año mientras la calentura del desperdicio y la acumulación no cesa y mas bien se acrecenta, pero en todo sentido lo que trae esta posibilidad de fracaso es que mas que el miedo a las enfermedades, lo que enferma es la rutina mental misma de la actitud ante el cambio.
A propósito de enfermedades, la verdad es que si no fuera por estas los índices poblacionales aumentarían aún más, de ahí que me pregunte si la ciudad no está ya curada de sus habitantes, y que si dentro de los altares de cemento no se revelará un día de estos la profecías de todas las ideologías y las criaturas que la atormentan recorriendo sus pasillos se dejen de reproducir naturalmente como efecto secundario de lo que ahí ingieren, cuál macabra idea maltussiana que detendrá esta zarna en que nos hemos convertido.
A fin de cuentas todos somos caldo de cultivo en este hospital infestado de anticuerpos del gran plan de la obsolecencia programada y de la ignorancia sobre el sentido de toda esta desgracia universal, el problema sigue siendo que vivimos con el día a día y no le vemos mayor esperanza a la poesía al complejo de lucidez ni a la sublimación alucinada de cambios reales y concretos...
(valga la aparente contradicción de términos...)
Los días están contados como en un calendario, de hecho creo yo que debería haber un mes para celebrar el pequeño apocalipsis anual y aceptar que este no es un designio bíblico, sino un predecible dato estadístico, tiempo en que todos hacíamos sacrificios a los dioses y en que la cosecha era el equivalente a la observación poética de la naturaleza, a la inteligencia para reconocer la siembra, la crianza y de todo tipo de ritos de iniciación, en fín, el cambio de estación de este año se me ha venido tan prosaico como el útimo cambio de era glaciar.
Todo eso es una imagen bizarra que es mas simpática si la veo como propia del cambio y la vuelta absurda de los ciclos que nos recuerdan por medio de las noticias que los índices de la calentura del Dengue han venido bajando este año mientras la calentura del desperdicio y la acumulación no cesa y mas bien se acrecenta, pero en todo sentido lo que trae esta posibilidad de fracaso es que mas que el miedo a las enfermedades, lo que enferma es la rutina mental misma de la actitud ante el cambio.
A propósito de enfermedades, la verdad es que si no fuera por estas los índices poblacionales aumentarían aún más, de ahí que me pregunte si la ciudad no está ya curada de sus habitantes, y que si dentro de los altares de cemento no se revelará un día de estos la profecías de todas las ideologías y las criaturas que la atormentan recorriendo sus pasillos se dejen de reproducir naturalmente como efecto secundario de lo que ahí ingieren, cuál macabra idea maltussiana que detendrá esta zarna en que nos hemos convertido.
A fin de cuentas todos somos caldo de cultivo en este hospital infestado de anticuerpos del gran plan de la obsolecencia programada y de la ignorancia sobre el sentido de toda esta desgracia universal, el problema sigue siendo que vivimos con el día a día y no le vemos mayor esperanza a la poesía al complejo de lucidez ni a la sublimación alucinada de cambios reales y concretos...
(valga la aparente contradicción de términos...)
Los días están contados como en un calendario, de hecho creo yo que debería haber un mes para celebrar el pequeño apocalipsis anual y aceptar que este no es un designio bíblico, sino un predecible dato estadístico, tiempo en que todos hacíamos sacrificios a los dioses y en que la cosecha era el equivalente a la observación poética de la naturaleza, a la inteligencia para reconocer la siembra, la crianza y de todo tipo de ritos de iniciación, en fín, el cambio de estación de este año se me ha venido tan prosaico como el útimo cambio de era glaciar.
sábado, 16 de abril de 2011
Crónica de una muerte anunciada
Hoy ha muerto mi hermano mayor y aún no reacciono al suceso... (Por lo menos no como yo me lo esperaba), tan solo reencuentro imágenes que tienen que ver más con el amor-odio que nos teníamos y con las inevitables comparaciones y pleitos durante los 10 años que compartimos la crianza en el núcleo familiar, él era el mayor y yo el menor de cuatro hermanos en medio de una familia disfuncional debido a la muerte de nuestro padre , pero fundamentalmente porque entre él y yo había seis años de diferencia, con eso lo digo todo. (...)
Hoy se ha caído el laberinto del pasado y vine a este restaurante a desmitificar arquetipos, a desdoblarme en el fugaz caos de la ciudad , en la prisa de las personas y los autos , proyectándome sobre los espejos de la sangre y para hacer que los segundos se precipiten a sí mismos en el justo intersticio existencial de este abismo gravitatorio y del eco de una voz que me inquieta olvidar con el paso del tiempo.
Hoy se ha muerto mi hermano mayor y no pretendo componer un Réquiem ni buscar entre la mierda todas aquellas culpas que ya no se valen poner en este juego que es como una broma macabra del desencuentro, tan solo sigo pensando en mi hermano y esperando a que se me seque la garganta para pedir otro café.
jueves, 14 de abril de 2011
Material de reciclaje

Criaturas pensantes venidas a menos, demasiado emocionales, decididas a entender lo que no comprenden ni des-aprenden, empiezan a verse sin mirarse, a tocarse sin sentirse, y casi siempre a amarse sin pensarse ... Pasan de lo trágico a lo sublime y llegan tan fácil al odio por el viejo camino del prejuicio:( éxtasis viceral de lo moral), envolviendo una mirada de lástima en una caja de cartón importada con un código de barras con la palabra : FRAGILE... Concupiscentes son estas criaturas, ya aprendieron que hacer con su culpa, algunos le llaman humanidad pero cada vez mas criaturas se han puesto de acuerdo y ya le comienzan a llamar: la peor basura de estos tiempos, el problema es que se siguen redimiendo en el juicio de su triste corazón y de paso siguen matando el planeta.
martes, 5 de abril de 2011
Fuego
Fuego eterno
Juan Gil-Albert (España, 1904 – 1994)
A Heráclito de Éfeso
¿Será verdad que un fuego primitivo llevamos dentro?
¿Que esto que por los aires, luz sideral latiendo, contemplamos,
anima nuestro cuerpo como parte de un rutilar inmenso que nos tiembla bajo nuestra piel?
Eso que llaman luz, esa armonía, eso que tan ajeno nos parece, campo en que respiramos, ¿será esta misma llama irreductible de nuestra intimidad?
¿No seremos acaso lo que somos o nos parece ser sino las chispasde esas frondas oscuras, palpitantes, en cuyo anhelo todo se resume como un aparecer sin esperanza?
¡Raza del hombre! ¡Ah, delicioso infierno de la tierra! Tal vez será un reposo haber llegado a tu fragante orilla.
Aquí donde la carne y sus placeres, este sufrir tan nuestro, la fruición de las manos laboriosas, los objetos del arte y sus impactos como de permanencia, los besos que intercambian quienes se van y vienen, todo lo excelso, claro, fugitivo, que aflige y nutre a un tiempo, dan el tibio interregno en que se cuece nuestra ternura.
Luego de haber surgido de la luz y antes de que en su día se incorpore, in eterno, a su luz.
¿Que esto que por los aires, luz sideral latiendo, contemplamos,
anima nuestro cuerpo como parte de un rutilar inmenso que nos tiembla bajo nuestra piel?
Eso que llaman luz, esa armonía, eso que tan ajeno nos parece, campo en que respiramos, ¿será esta misma llama irreductible de nuestra intimidad?
¿No seremos acaso lo que somos o nos parece ser sino las chispasde esas frondas oscuras, palpitantes, en cuyo anhelo todo se resume como un aparecer sin esperanza?
¡Raza del hombre! ¡Ah, delicioso infierno de la tierra! Tal vez será un reposo haber llegado a tu fragante orilla.
Aquí donde la carne y sus placeres, este sufrir tan nuestro, la fruición de las manos laboriosas, los objetos del arte y sus impactos como de permanencia, los besos que intercambian quienes se van y vienen, todo lo excelso, claro, fugitivo, que aflige y nutre a un tiempo, dan el tibio interregno en que se cuece nuestra ternura.
Luego de haber surgido de la luz y antes de que en su día se incorpore, in eterno, a su luz.
sábado, 2 de abril de 2011
Voces eternas desde la Cuculmeca
Cuando de poner ejemplos de educación popular se refiere, este es el estilo que más me gusta, la motivación que da el tema es por demás vigente y necesaria en cuanto a formación , de ahí la importancia en promulgar este mensaje, más allá de lo que llaman método o mas allá del contenido o conceptos que se apliquen, lo importante es la empatía con la que se enseña, y eso este grupo de compas lo tiene de sobra.
Aparte de eso aprovecho para rendir homenaje póstumo a Marco Cabezas (segundo de derecha a izquierda), ese chavalo era entre otras cosas muy creativo y emanaba mucha empatía, tal cuál nos hace falta en estos tiempos a los que nos llamamos "enseñadores", que daríamos cualquier cosa por tener esa atención que el arte histriónico y musical despierta en la gente.
Que pretención más simple la de poder sembrar la semilla de la conciencia de algo tan básico como el sentido común entiende la importancia a pesar de la idea que tenemos al dar por descontadas cosas tan frágiles y omnipresentes... Ahora que vuelvo a ver a Marco y a La Cuculmeca me da ganas de seguir de necio, de seguir puyando por que esas ideas se vuelvan causas, no solo del personal y egoísta sentido común al que se refieren los insaciables economistas , sino por el colectivo bien común de los soñadores que saben que no pueden beber petróleo para saciar la sed.
El tiempo pasa, pero el recuerdo no cesa los retumbos en los oídos de los que apenas despiertan a la vida y que este día se encontraran en el eco de esta tamborada, cuando oigamos tambores desde nuestra consciencia tal vez sea porque vienen desde gestos como este , que nos dicen que la gente no dejará que se tape la realidad, Marco seguirá tocando hasta el infinito y cada vez que alguien trate de mover aunque sea una piedra para sacar el oro o lo que sea, ahí estará llamado a sonar el cuero de nuevo, y nosotros entenderemos con el único sentido común que existe y que es el de todos como un colectivo.
jueves, 31 de marzo de 2011
Para que no sigamos siendo tan Jaibos
¡Listos y alborotados es poco!
El punto no es enojarse por lo evidentemente ingenuos que fuimos, eso no es el problema, el verdadero problema es que como decía en el post anterior, las fichas como Messi están permanentemente entre los algodones de la manipulación, yo apostaría lo que fuera por decir que él quería jugar, y si lo pensamos bien, el hecho de que no hablara también demuestra la cruel realidad de un astro que no tiene para donde agarrar, ( eso lo hace más cómplice de la mentira), pero si eso es cierto o no, da igual que nos enojemos o que nos pongamos a decir que a él le quedará el resquemor en su consciencia...?...y que eso lo hará pensar más sobre su actitud futura hacia su Federación , su D.T y hasta su Club por que de una u otra manera las voces que le gritaban ¡ miedo, miedo! lo harán justificarse sobre su papel de astro y de haber tenido que hacer pasar por esta situación a todo un PEQUEÑO PAÍS... que lo adora.
El punto no es enojarse por lo evidentemente ingenuos que fuimos, eso no es el problema, el verdadero problema es que como decía en el post anterior, las fichas como Messi están permanentemente entre los algodones de la manipulación, yo apostaría lo que fuera por decir que él quería jugar, y si lo pensamos bien, el hecho de que no hablara también demuestra la cruel realidad de un astro que no tiene para donde agarrar, ( eso lo hace más cómplice de la mentira), pero si eso es cierto o no, da igual que nos enojemos o que nos pongamos a decir que a él le quedará el resquemor en su consciencia...?...y que eso lo hará pensar más sobre su actitud futura hacia su Federación , su D.T y hasta su Club por que de una u otra manera las voces que le gritaban ¡ miedo, miedo! lo harán justificarse sobre su papel de astro y de haber tenido que hacer pasar por esta situación a todo un PEQUEÑO PAÍS... que lo adora.
Atolillo con el dedo
Crónica de la "messintira" anunciada:
Primero: La alineación en el partido contra Estados Unidos estaba pensada para que él se luciera.
Segundo: Ya se anunciaba el problema de cansancio en el jugador por los partidos acumulados.
Tercero: La prensa argentina anunció que Messi ya no jugaba por lesión...¿como lo supieron?
Cuarto: Batista anuncia que Messi juega: "Lio va a a salir a divertirse"¿que habrá querido decir?
Quinto: Se da lo del montaje para los medios televisivos de la lesión un día antes.
Sexto: No puso a Messi , porque la alineación no era para ponerlo.¿pensando en la copa América?
Sétimo:
Se confirma lo anterior cuando nos dan la bofetada y nos tira las migajas : Zanetti , Cambiasso y todos los "viejos" salen a "calentar"a "estirarse" después del partido....
Perdón pero Mario Segura tiene razón en enojarse...Hasta canal 7 salió burlado con el patrocinio.
Octavo: Hagan click en la chupeta y díganme si no nos vinieron a pintar la cara:

Crónica de la "messintira" anunciada:
Primero: La alineación en el partido contra Estados Unidos estaba pensada para que él se luciera.
Segundo: Ya se anunciaba el problema de cansancio en el jugador por los partidos acumulados.
Tercero: La prensa argentina anunció que Messi ya no jugaba por lesión...¿como lo supieron?
Cuarto: Batista anuncia que Messi juega: "Lio va a a salir a divertirse"¿que habrá querido decir?
Quinto: Se da lo del montaje para los medios televisivos de la lesión un día antes.
Sexto: No puso a Messi , porque la alineación no era para ponerlo.¿pensando en la copa América?
Sétimo:
Se confirma lo anterior cuando nos dan la bofetada y nos tira las migajas : Zanetti , Cambiasso y todos los "viejos" salen a "calentar"a "estirarse" después del partido....
Perdón pero Mario Segura tiene razón en enojarse...Hasta canal 7 salió burlado con el patrocinio.
Octavo: Hagan click en la chupeta y díganme si no nos vinieron a pintar la cara:

domingo, 27 de marzo de 2011
¡ Aleluya, llegó el MessiAs !
Lo dijo Antonio Cassano:"Mi poeta preferido del Siglo XXI es Lio Messi"...
¡"Que profundo"!...
¡pero es cierto y valga la imagen!
No encuentro mejor forma de describir a este deportista para el que su vida ha estado llena de tantas pruebas y que por mucho le han puesto muy bien los pies sobre la Tierra... ( ¡Y DE QUE MANERA!) .
Por eso yo también lo veo como un artista, un prestidigitador del balón que le ha venido a revolucionar un estilo de toda una generación que va mas allá de darle una nueva estética al fútbol.
Sin embargo como gran estrella que es , sufre del mismo mal que ahoga la vida de estas personas, la sobredimensión de su magia ha producido un alejamiento que poco a poco lo ha deshumanizado en el sentido cruel del término, sino miren que lo comparan de forma prosaica con el Play station, por ejemplo , en ese mismo sentido los medios lo han puesto a levitar sobre la cancha para tener certeza de su naturaleza sobrehumana y así tener mas que vender, lo peor es que a la gente le gusta hacer esto de forma irracional, y eso ha llevado a muchos hasta el abismo.
Por eso celebro que este genio argentino no es como el Diego o como Charly García en el Rock, por que sino....que lástima y que diferente sería el destino de este MessiAs del que , para seguir parafraseando a Cassano : no por ser poeta es un insesato, (¡digo!..., como Dante , como Rimbaud, esos grandes poetas que abusaron del opio, a propósito del opio de los pueblos... o sea el fútbol...)
en fín... el destino de los genios puede llegar a ser desde una especie de poema épico, hasta como una cruel y farsesca comedia...
Lo importante es que ahora está en Tiquicia y hay que disfrutar del momentico que la historia nos lo va a prestar.
Bienvenido Messi!..................¡ah si! ... y ala selección argentina también...
miércoles, 23 de marzo de 2011
Había una vez un País tan pequeño
Vivo en un País tan pequeño, que todo está a un tiro de piedra...
Donde la salud pública hace la misma fila de los sicarios que la venden...
Donde la Educación y la Religión comparten el Ministerio del pedófilo...
Donde la porquería se deposita en la misma urna de la politiquería...
Donde cada ciudad está tan cerquita, como los bares en cada esquina...
Donde la realidad es como el absurdo de ver un corcho que se unde...
Como niños matando su esperma por efecto de los videojuegos...
Como viejos sin dientes comiéndose su jardín de orquídeas...
Como los adultos y adultas que saben hacer su parte de ser adulteros...
Como quién se gobierna a sí mismo abandonándose a la ingobernabilidad...
Como el pueblo que tiene a los gobernantes que merecen y reciben exactamente eso.
Vivo en un País tan pequeño como para tirar una piedra y dedicarle una bomba (guanacasteca)
Donde se entiende en letras minúsculas las ideas mayúsculas
Donde "cabemos todos" porque cada vez somos mas pequeños
Por que en un País tan pequeño parece que el tiempo pasa más rápido
Porque la historia no se detiene a ver nuestras necias pequeñeses
Vivo en un País tan pequeño, que no merece ni que le tiren una piedra.
viernes, 18 de febrero de 2011
Bar 5- : buena bebida, buenas bocas y hasta buen sangre'chancho alajuelense
Una salida de esas mías un día en el 5- a propósito de una hablada sobre la rutina:"El problema cuando dejás de disfrutar el sabor de las birras es cuando te empiezan a saber a refrescos de naranja- piña"...
Por eso el administrador : Don Oscar Esquivel me recomendó con malicia indígena que me mandara el frasco de tabasco con chipotle para que viera que así le podría agarrar de nuevo el gusto a las chelitas...
Sangre'chancho es poco, pero que mejor invitación no podría hacer yo para que vallan y disfruten de un rato tan ameno en el mítico Bar 5- de Alajuela.
¡El Chifrijo está buenísimo!

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